Marrakech, hoy capital
del Sur de Marruecos, ha conocido multitud de cambios en su
larga historia de nueve siglos. Una mezcla de momentos de
esplendor y gloria seguidos de largos años sombríos. Los reyes
más grandes se la disputaron y allí se han sucedido las dinastías
de todas las épocas.
Marrakech fue fundada en 1070 por el Almorávide
Youssef Ben Tachfine. Bajo el reinado de los soberanos Almohades,
la ciudad conoció una nueva prosperidad. La mezquita de
la Koutoubia fue construida por Abdelmoumen Al Mouahidi
sobre las ruinas de las fundaciones almorávides. Sus sucesores
fueron los verdaderos renovadores de la capital. La decadencia
de Marrakech comenzó en 1269 tras la conquista de la ciudad
por los Merinides. El renacimiento de la ciudad, bajo los
soberanos Saâdiens, dio lugar a un nuevo florecimiento artístico
del que dan testimonio las ruinas del Palacio El-Badii y
las Tumbas Saâdiens. Con la llegada en 1879 de los primeros
reyes Alaouitas y del gran My Hassan, la ciudad recobró
todo su prestigio con la restauración de la Kasbah, de las
murallas y la construcción de nuevas mezquitas